Chile es tan único en geografía como rico en historia. Sus fronteras definen un país largo y angosto, con un territorio que cubre más de 4.000 km de costa del Mar Pacífico en el borde occidental del continente sudamericano. Por el oriente se ubica la Cordillera de los Andes, que con sus montañas de más de 5.000 metros de altura , crea una barrera natural hacia Argentina. El territorio chileno no sobrepasa los 480 kilómetros de ancho entre océano y cordillera.
Extensas costas, lagos, volcanes, glaciares, valles, bosques nativos y desiertos, son parte de los escenarios que ofrece esta tierra de contrastes. En sus extremos se encuentran por el norte, la aridez del Desierto de Atacama y por el sur, la inmensidad de los hielos milenarios. La Cordillera de los Andes y el Océano Pacífico protegen un territorio de valles y viñedos en la zona central, mientras amplias extensiones de bosques nativos en el sur, convierten Chile en una isla sanitaria contra pestes y plagas. Chile posee una geografía sobrecogedora, variada y pura, única en todo el mundo.